2 dic. 2008

CONFUCIUS para una mujer

En Confucius los jugadores deben ganar puntos descubriendo nuevas tierras para la Dinastía Ming; invadiendo naciones vecinas y por sobornar a los funcionarios públicos de los Ministerios de Guerra, de Obras Públicas y de la Finanzas.
En este juego le empezó ser Jefe de Ministros de la primera ronda a Marcia, que jugaba con el color lila.

En la imagen inferior aparece su cubo lila en el puesto el Favor del Emperador.
En el sector inferior izquierdo están los territorios a invadir. Abajo a la derecha, las tierras distantes a descubrir. Al medio, los tres ministerios y los 3 funcionarios iniciales, de cada uno de ellos, a sobornar, para ganar influencia en otras áreas del juego.



Marcia se inclinó por una invasión, por lo que ya reclutaba su primer ejercito (el peón inferior izquierdo). A su vez, ya tenía su primer funcionario sobornado en el Ministerio de Guerra, al igual que yo (zona central, lado izquierdo). César, con fichas blancas, ya sobornó a un funcionario de Finanzas y Francisco a uno del MOP chino. Sobornar al de Guerra sirve para facilitar las invasiones, en el Finanzas para sobornar más barato a cualquier funcionario y en de Obras para poder construir barcos más económicos y luego enviarlos a descubrir. O sea, según la estrategia de cada cual, el funcionario a sobornar. Pero el que luego ganase el Ministerio respectivo, por tener más funcionarios adláteres, ganaría la puntuación respectiva.



Marcia ya había enviado a un ejército a una de las potencias extranjeras; César, Francisco y yo ya teníamos un ejercito cada uno reclutado, para una invasión posterior. Ya estábamos en la segunda ronda. La conquista, área por la cual me había inclinado, donde intentaba ir solo, al final recibió la visita de todo los jugadores. En cierta forma neutralizaban mi intentona.



Finalizada la tercera ronda, ya se habían conquistado dos países vecinos, con participación de Marcia (lila), Francisco (negro) y yo (verde). César se rezagaba, pero ya participada, junto conmigo, en el ataque al tercer país, al que le quedaba un espacio para un tercer ejército, el que obtendría 4 puntos.



En ese momento Marcia llevaba 8 puntos, con su conquista y con el descubrimiento de nuevas tierras. Yo 3 puntos, con la ayuda a conquistar un territorio, Francisco 2 puntos con otra conquista, y César nada.



Al cabo de la 5ª ronda de juego, a la derecha se ve que se han descubierto 2 nuevos territorios y yo amplío mi influencia en el Ministerio de Guerra donde me había ubiado en función de las invasiones). Claro que esas ventajas son transitorias, porque entre los jugadores se pueden hacer regalos, para que en caso de votación en esos ministerios, otro jugador este obligado a apoyarlo; o si hay un funcionario nuevo que hay que examinar, etc.



Sexta ronda finalizada y ya todo conquistado



Ahora Francisco tomaba la punta con 18 puntos, Marcia con 15, yo con 12 y César con 8. Pero en este juego la ubicación en la tabla de puntos cambia diametralmente de un momento a otro, porque como son tan pocos, basta conque se resuelva algun evento, para u o que va primero pueda quedar hasta último. O sea, volatibilidad pura.



Acá se aprecia quien fue a la conquista. Todos aportaron con 2 ejércitos, salvo César, con uno solo.


En la 6ª ronda ya quedaba un solo territorio distante sin descubrir.


Finalizada la 7ª ronda así estaba la cosa. Resueltos los Ministerios de Guerra (Francisco Ministro y yo Secretario; de Obras Públicas, Marcia Ministra y César Secretario. En el primero, Marcia hubo de apoyar a Francisco, porque éste le había dado un regalo.



Acá se ve el detalle de este ministerio de obras: César con 3 sobornados era mayoritario; Francisco y Marcia con 2 sobornados, empatados, pero de entre ellos, el más elevado era uno de Marcia. Ahora, como Marcia había agasajado al negro de Francisco, éste tuvo que apoyarla, traspasándole sus dos funcionarios. Así que este ministerio lo ganó Marcia con 4 funcionarios y Secretario César con 3. Esto fue determinante para el triunfo final de Marcia.



Quedaba la pelea por el Ministerio de Finanzas, donde yo tenía mayoría y una carta de recompensa del emperador, que me permitía cambiar la balanza de poder. Gané ese ministerio, pero me sirvió para salir del último lugar. Francisco me tuvo que apoyar a mi, porque yo le había obsequiado algo de valor 3.



Tras dos horas de juego, la puntuación final: Marcia 23, César 21, Mario 19 y Francisco 18




Pese a un trasnoche horrible, y tras un par de horas de juego, Marcia ganaba, merecidamente, porque se diversificó,al obtener puntos en un miisterios, participó en dos conquistas y en dos descubrimientos y agasajó oportunamente a los otros jugadores



Tablero final. Una partida estrecha, como siempre, pocos puntos. Pero personalmente todavía con la brújula perdida. Ya tengo algunas ideas para el siguiente juego; ya que creo saber qué es lo que más funciona y qué lo que no. Solo diré una sola cosa: prepárense.



CONCLUSIONES PRELIMINARES

Confucius todavía no me llama la atención. tiene un factor suerte que no logro controlar (¿o será incontrolable?), pese a que jugamos con variante de tres cartas de Recompensa del Emperador abiertas, de entre las cuales debía sacar la suya el jugador, reponiéndose de inmediato. Sigue el factor mencionado en las cartas de dinero o licencias (éstas últimas, bastante menos útiles que el dinero).

La mecánica de los regalos es nueva pero no me logra entusiasmar al punto que justique comprar el paquete completo que incluye mecánicas ya conocidas, como el control de area y mayorías.

Ojalá mejore mi ánimo.

4 comentarios:

Juanjo (bowie) dijo...

Excelente sesión.

De todas formas creo que hay un error en el tablero, en la sección de viajes a tierras lejanas. Según entiendo, cada vez que se llega a una tierra lejana hay que colocar el marcador del jugador que ha llegado, para así tener el control de cuantos viajes se han hecho al finalizar la partida.

En resumen, cada jugador "viaja" allá donde le apetece y coge el punto de victoria que desea.

Juanjo (bowie) dijo...

Y sobre lo que comentas de la descompensación entre las cartas de dinero o licencias, yo también creía al principio que era así. Pero en las últimas partidas me he dado cuenta de que las licencias están más ligadas a los sectores del tablero donde se obtienen los punto de victoria "fáciles" y por lo tanto, es una buena opción a tener en cuenta.

Mario Aguila dijo...

Tienes razón Juanjo. Eso facilita las cosas. Nosotros nos guiábamos por las fichas obtenidas por cada uno y que quedaban en su área de juego. Mejor es dejar el marcador y punto.
Igualmente en algun momento sacábamos las fichas de Ministro y Secretario, una vez resuelto el Ministerio. Mejor es dejarlo, porque igual cuentan para ver quien es el Ministro de cada área para los puntos finales.
Pero no incidió en el desarrollo ni en el resultado.
Este jueves, dos días mas, juego mi tercera partida. Intentare la variante de 3 cartas de Recompensa abiertas disponibles y el resto, abiertas no disponibles. Así se puede planificar un poco más.

soledade dijo...

Boa Session Report.

Vou experimentar Confucius no próximo fim de semana. Espero gostar mais que tu, da primeira vez.

Depois diz como funcionou essa variante para eu também experimentar.

Saludos de Portugal
Paulo