8 dic. 2005

Contrarrevolución



Liberté
Se inició una nueva batalla por el poder en Francia; me incliné por los moderados girondinos, quienes obtuvieron la victoria. Por mi aporte, recibí cinco puntos de victoria.
Daniela también apoyó, pero menos, por lo que recibió 2 puntos. Francisco se inclinó por los rojos y, en menor medida, por los realistas. Sin embargo, los realistas también fueron apoyados por Daniela de mejor forma, por lo que por apoyar al partido opositor (quedó segundo), recibió 3 puntos.
Así las cosas, tras la primera elección, Daniela y yo empatábamos a 5 puntos. Francisco, cero.

La segunda campaña electoral partió con mi apoyo a los jacobinos rojos, quienes empezaron a tomarse de a poco e tablero; Francisco se concentró primeramente en los realistas blancos (no lo advertíamos, pero algo se traía entre manos).
Traté de hacer una revolución inmediata para ganar la elección con 17 votos electorales rojos; en un momento dado tuve los 17 votos, pero como quedaban bloques de todas las facciones, Francisco eliminó un par de votos de la Primera Región, con lo que se vio desbaratada mi opción de un triunfo inmediato.
Así las cosas, decidí poner en juego los últimos bloques rojos para ir a la elección, que ya sabía ganada en favor de los rojos.
Así fue, quienes triunfaron con 12 votos electorales, en definitiva. En segundo lugar los blancos y en tercero los azules.
Obtuve 5 puntos por apoyar los rojos; Daniela 2 por su apoyo a los rojos en segundo lugar y Francisco 3 votos por sustentar a los blancos.
A esas alturas el score era encabezado por mi con 10 puntos de victoria, Daniela con 6 y Francisco con solo 3.

Se inició la tercera campaña electoral en la cual intenté apoyar los azules, para evitar una revolución roja (como iba primero, me bastaba con evitar eso y una contrarrevolución). Sin embargo, también apoyo en alguna parte a los rojos, porque veía que tenían chance, aunque no de revolución.
En un momento dado, me percaté que Francisco se estaba jugando por la contrarrevolución; incluso es más, la anunció, pero al sacar las cuentas, no tenía 7 de las 14 provincias marcadas CR. Bueno, ahí se pusieron todas la alertas y tuve que maniobrar un par de vueltas, incluso apoyando a los blancos para que en una misma provincia empatasen los blancos de dos jugadores (con lo que se anulaba el voto blanco).
Claro, porque para que haya contrarrevolución debe haber triunfo de blancos en una provincia, sin necesidad de desempatar.
Lamentablemente no tuve en mis manos ningún personaje de influencia con los moderados o rojos, com para atacar a los blancos en las provincias CR.
Finalmente, sn su turno, Francisco jugó un personaje blanco que puso tres bloques en la Tercera Región, con lo que se produjo la contrarrevolución.
Se contaron los bloques bancos que cada uno tenía a su favor en el tablero y las cartas de personajes blancos de cada jugador. Francisco ganó por abrumadora mayoría, alrededor de 17 blancos, contra 5 o 6 de Daniela y ninguno mío.
Moraleja:
a) quien va punteando debe estar el DOBLE de atento para evitar una marea roja o una contrarrevolución;
b) Se puede ir último, siempre de estar claramente decidido a ganar por revolución o contrarrevolución.

No hay comentarios.: